Preguntas más frecuentes

L​os aceites esenciales se aplican de manera tópica, por inhalación y por ingestión. Dependiendo del uso que le vayas a dar al aceite esencial se debe utilizar de una manera u otra.

Cuando los aceites esenciales se aplican en la piel, que es permeable, pasan al torrente sanguíneo. Algunas áreas de la piel (las palmas de las manos, las plantas de los pies, etc) son más permeables que otras, ya que tienen los poros más grandes. El calentamiento o el masaje de la piel también pueden aumentar la capacidad de absorción. Cuando se va a aplicar el aceite esencial en la piel siempre hay que diluirlo en un aceite portador para evitar cualquier irritación o sensibilidad.

Cuando se inhalan los aceites esenciales, las partículas del aceite van directamente al sistema límbico, que es el centro de la memoria y las emociones. Estas partículas de aceites pueden hacer cambiar el estado de ánimo y las emociones. La mejor manera para inhalar aceites esenciales es con un difusor, aunque cuando te aplicas aceites esenciales a modo de perfume también los estás inhalando.

Un aceite portador es un aceite vegetal que se utiliza para diluir los aceites esenciales.

El aceite de coco, el de almendras, el de rosa mosqueta o el aceite de semilla de uva entre otros son todos ellos aceites vegetales.

Los aceites portadores garantizan que los aceites esenciales aplicados en la piel no creen ninguna irritación o sensibilidad. La dilución de un aceite esencial en un aceite portador no disminuye el efecto del aceite esencial.

Los aceites esenciales fuertes son aceites esenciales que cuando se aplican en la piel pueden causar una sensación de ardor o picor si no se han diluido bien.

Se recomienda hacer un test en la piel o una prueba de parche antes de usarlos por primera vez. Para realizar una prueba de parche, hay que aplicar 1 ó 2 gotas de aceite esencial en un pequeña parte de la piel de la parte interna del antebrazo. Transcurridas de 6 a 12 horas observar el área de la piel para ver si se ha hecho algún tipo de reacción. Si se experimenta alguna sensación de ardor o picor, o si se produce una erupción, aplique un aceite portador e​n la zona afectada con la frecuencia que sea necesaria.

Algunos aceites esenciales “fuertes” son la canela, el clavo de olor, la menta, el orégano o el tomillo.

Si se produce incomodidad o irritación debes dejar de utilizar el aceite esencial y aplicar un aceite portador en la zona afectada.

Nunca uses agua para intentar limpiar el aceite esencial de la piel, ya que esto solo puede aumentar el malestar.

En este caso enjuágate con aceite portador para aliviar cualquier molestia. El malestar debería desaparecer en cuestión de minutos. Si el malestar en el ojo no desaparece acude a un médico.

Aunque algunas referencias sugieren e​njuagar el ojo con agua, lo mejor es poner abundante aceite portador en un paño y limpiar el ojo, ya que como es sabido el agua y el aceite no se mezclan y de este modo lo único que se conseguiría es que el aceite esencial acabara “nadando” por todo el ojo gracias al agua.

Si tienes alguna enfermedad o condición médica, o si estás usando un medicamento, se recomienda que consultes con un médico que tenga experiencia con los aceites esenciales antes de usar un aceite esencial. Busca el consejo del médico que te ha recetado los medicamentos y pregunta al farmacéutico sobre las posibles interacciones entre el medicamento y los aceites esenciales.

Se recomienda evitar el contacto de aceites esenciales en las zonas sensibles como los ojos, en el interior de los oídos, los genitales y las membranas mucosas.

Nunca deben aplicarse aceites esenciales sin ser diluidos en las zonas genitales, ano, axilas, cutis, canal auricular y pliegue inguinal.

Todo aceite esencial que se precie debe indicar el uso correcto en la etiqueta del bote, así que se pueden seguir las instrucciones de la etiqueta.

La idea de “si un poco es bueno, mucho es mejor” no siempre es correcta en la aromaterapia. Los aceites esenciales son muy potentes y poderosos – comienza por poco, ves lento y familiarízate con ellos. En la mayoría de los casos 1 ó 2 gotas son suficientes y si usas más cantidad tan sólo estás desperdiciando el producto. Dependiendo del aceite esencial puedes aumentar poco a poco hasta 3 ó 4 aplicaciones por día si lo deseas.

El uso excesivo de los aceites esenciales puede aumentar el riesgo de reacciones adversas.

Como con cualquier condición médica, se recomienda encarecidamente que antes de usar aceites esenciales busques el consejo y la recomendación de un médico que tenga experiencia en el uso de aceites esenciales.

En general, se recomienda evitar el uso excesivo y la ingestión de salvia sclarea, salvia, tanaceto, hisopo, hinojo, romero y gaulteria, así como las mezclas y los suplementos que contengan estos aceites.

Muchos aceites esenciales son apropiados para su uso en niños, aunque deben ser diluidos siempre antes de su uso y​a que los niños tienen la piel muy sensible y les podría hacer una irritación en la piel.

Algunos aceites esenciales, especialmente los aceites cítricos, contienen moléculas naturales que reaccionan con la luz solar o rayos UVA y provocan una reacción de sensibilidad en la piel.
Así que siempre que se apliquen aceites esenciales cítricos como bergamota, mandarina, limón, naranja, pomelo o lima en la piel, hay que tener cuidado de no exponerse directamente a la luz solar o rayos UVA hasta pasadas al menos 6-­12 horas.

Si tienes cualquier otra duda por favor ponte en contacto conmigo y te contestaré personalmente.